lunes, 25 de mayo de 2009

EL FRAUDE DEL RAPTO


Hebreos 9:28.
Se define fraude a engañar deliberadamente y causar un daño a quienes son objeto del
mismo. El engaño no produce nunca beneficios a las victimas, pero en este contexto
tampoco lo producirá a aquellos que lo ejecutan, pues torcer las Escrituras es para
perdición (2ª Pedro 3:16). El tema del rapto es un fraude, nació y se sostiene de
engaños, para darle sustento sus promotores tiene que alterar la palabra de Dios y
manipular las declaraciones sencillas que hay en ella. Cuando consideramos con
atención esta doctrina, nos damos cuenta que ante el mínimo escrutinio sale deficiente.
No puede quedar en pie cuando comparamos lo que enseñan los apóstoles en el Nuevo
Testamento con lo que exponen los maestros del rapto. Para muestra un botón:
El rapto secreto.
Así denominan a este especulativo evento, nos explican que Jesús volverá a esta
tierra, pero lo hará secretamente, de ahí que cantos como el de Marino diga lo siguiente:
“muchos dicen que una nave mucha gente se llevó…”, u otros expliquen con una
calcomanía en su auto: este conductor puede desaparecer en cualquier momento;
también que en predicaciones, las que se basan en novelas escritas por adeptos a esta
doctrina, como el libro “dejados atrás” señalen que desaparecerán los pilotos y algunos
pasajeros de los aviones, personas que atienden negocios como bancos etc., lo cual
producirá un caos, seguido de terror y temor.
En cambió Pablo nos dice que “el Señor mismo […] descenderá del cielo” (1ª
Ts. 4:16). El hecho de agregar el adjetivo “mismo” es para dar énfasis, pues refuerza lo
que expresa. Cuando Cristo regrese será en persona. Esta realidad van en acorde con la
enseñanza que dieron los varones que aparecen a los apóstoles cuando Jesús partió al
cielo, registrada por Lucas: “Y estando ellos con los ojos puestos en el cielo, entre tanto
que él se iba, he aquí se pusieron junto a ellos dos varones con vestiduras blancas, los
cuales les dijeron: Varones galileos, ¿por qué estáis mirando al cielo? Este mismo
Jesús, que ha sido tomado de vosotros al cielo, así vendrá como le habéis visto ir al
cielo.” (Hechos 1:10-11). He subrayado la palabra “mismo” para que vea el paralelo
entre este pasaje y 1ª Tesalonicenses. Lea con atención y compruebe que la promesa de
su venida no es secreta, ellos le vieron cuando se iba, y al volver también le veremos.

Pablo menciona además en la carta a los tesalonicenses que al descender Jesús lo
hará “con voz de mando, con voz de arcángel, y con trompeta de Dios” (1ª Ts. 4:16).
La venida de Jesús será audible, pues lo descrito por Pablo así lo muestra. Este es el
pasaje que los partidarios del rapto más usan para su enseñanza, pero es sin duda el que
más les contradice. No vendrá solo, es otra de las cosas que la Biblia nos indica:
“…cuando se manifieste el Señor Jesús desde el cielo con los ángeles de su poder, en
llama de fuego, para dar retribución a los que no conocieron a Dios, ni obedecen al
evangelio de nuestro Señor Jesucristo” (2ª Ts. 1:7-8). La misma verdad de que vendrá
con ángeles, se declara en 1ª Ts. 4:16, así como en Mateo 25:31 “Cuando el Hijo del
Hombre venga en su gloria, y todos los santos ángeles con él…”. ¿Secreta la venida del
Señor? En ninguna manera.
La venida en dos fases.
Cuando se muestra esta evidencia a quienes enseñan el rapto secreto, confiados
nos dicen que en unos pasajes habla de la segunda venida y en otros del rapto, así es
como dan vida a su doctrina sobre la venida del Señor en dos fases. Ahora bien, he
demostrado que el pasaje que usan para cimentar su doctrina no les apoya, pero veamos
que tampoco hay manera de dividir la segunda venida del Señor en dos venidas (¿puede
ver la incongruencia de tal doctrina?). El apóstol Pablo menciona en repetidas ocasiones
a los hermanos en Tesalónica la venida del Señor veamos la manera en que se expresa:
 “para que sean afirmados vuestros corazones, irreprensibles en santidad
delante de Dios nuestro Padre, en la venida de nuestro Señor Jesucristo con
todos sus santos.” (1ª Ts. 3:13)
 “Por lo cual os decimos esto en palabra del Señor: que nosotros que vivimos,
que habremos quedado hasta la venida del Señor, no precederemos a los que
durmieron.” (1ª Ts. 4:15).
 “Y el mismo Dios de paz os santifique por completo; y todo vuestro ser, espíritu,
alma y cuerpo, sea guardado irreprensible para la venida de nuestro Señor
Jesucristo.” (1ª Ts. 5:23)
Todos estos pasajes tienen algo en común, hablan de la venida del Señor y se
expresan de la misma forma, he subrayado la parte que deseo que vea. Aunque podría
argumentar que la palabra venida es singular (ya que no dice “venidas”) para refutar la
idea de que el Señor no vendrá en dos ocasiones, no es necesario, pues ésta es obvia
para el que la quiera notar, sin embargo sí deseo resaltar que se agrega el artículo “la” el
cual no sólo en cuestión numérica modifica a la venida, sino que también la hace
singular, única. El artículo no sólo aparece después de una preposición (en, hasta, para)
cuando se habla de la venida del Señor, también se expresan los escritores del Nuevo
Testamento así de la venida en otras ocasiones poniendo el artículo, sin seguir a una
preposición: “Tened también vosotros paciencia, y afirmad vuestros corazones; porque
la venida del Señor se acerca.” (Santiago 5:8). Aquí aparece el artículo griego en
nominativo.
Esta manera en que se expresan los escritores de la Biblia nos indica que se
refieren a un solo evento, el concepto de la venida del Señor tal cual lo entendemos hoy
es el mismo que ellos enseñaban, la venida se define como una sola, no entendemos dos
cosas por “la venida del Señor” sino una sola idea. Obviamente su venida estará rodeada
de varios eventos, como la resurrección de los muertos (1ª Co. 15:23), el juicio venidero
(Mt. 25:31), la trasformación del cuerpo (1ª Co. 15:51), pero la venida será una. Aparte
de estos textos tenemos a Hebreos 9:28: “así también Cristo fue ofrecido una sola vez
para llevar los pecados de muchos; y aparecerá por segunda vez, sin relación con el
pecado, para salvar a los que le esperan.” Todos los que saben la importancia que tiene
en ese pasaje la frase “una sola vez” aplicada a la muerte de Cristo, entienden que tal
descripción es literal, una sola vez es ¡una! Nadie interpretaría de otro modo este hecho,
pues negaría la eficacia del sacrificio de Cristo. Pero del mismo modo que dice que
Cristo fue ofrecido una sola vez también afirma que aparecerá por SEGUNDA VEZ, así
que no hay forma de interpretar este pasaje de modo diferente: “segunda” es una vez.
No existe pues, la idea de que Cristo vendrá por segunda vez pero dividida en dos fases,
eso sería una tercera venida. ¡La doctrina del rapto es un fraude!
Lo peor de este fraude es que los proponentes del rapto dicen que la segunda
venida del Señor y el rapto son dos cosas distintas, pero aun así se atreven a decir que la
venida del Señor se divide en dos, considere bien la palabra “distinto” que significa que
no es igual. ¿Alguien en su sano juicio puede creer que tal cosa tiene congruencia?
Gracias a Dios que tenemos la Biblia para desenmascarar a estos fraudulentos hombres,
para no ser arrastrados por su engaño. Alma sincera vea la realidad y ríndase ante las
evidencias.
Cristo regresa con los que raptó.
Esta es otra de las afirmaciones de quienes predican el rapto. En cambio Pablo
reveló que viene por ellos no con ellos. Cuando explica lo de los muertos en Cristo, dice
que tanto los muertos como los que estén vivos hasta ese momento serán arrebatados
para recibir al Señor (1ª Ts. 4:17). Lo mismo dijo Jesús a sus apóstoles: “y si me fuere y
os preparare lugar, vendré otra vez, y os tomare a mí mismo, para que donde yo estoy,
vosotros también estéis.” (Juan 14:3). Esta misma verdad se repite en otras ocasiones:
“y esperar de los cielos a su Hijo, al cual resucitó de los muertos, a Jesús, quien nos
libra de la ira venidera.” (1ª Ts. 1:10).
“así también Cristo fue ofrecido una sola vez para llevar los pecados de muchos; y
aparecerá por segunda vez, sin relación con el pecado, para salvar a los que le esperan.”
(Hebreos 9:28).
Todos tenemos la plena esperanza de que él regresará, por eso dicen los
versículos que le esperamos, pero nuestra espera es para terminar nuestra estadía en este
mundo, para recibir las promesas hechas, las que dan fuerza a nuestra esperanza, así que
es natural y comprensible que Pablo diga: “…y así estaremos siempre con el Señor.” (1ª
Ts. 4:17). Después de la partida de esta tierra estaremos en el cielo por la eternidad, en
compañía de nuestro amado Señor y Salvador. Esto es evidencia contundente de que el
rapto es un fraude, quienes lo enseñen y quienes lo crean viven en el engaño, pero la luz
de la Palabra puede librarles de tan tremendo error.
Conclusión:
Cada uno de los artículos de un servidor en contra del rapto tienen el propósito
de mostrar evidencias que le ayuden a decidir sobre este tema, mi deseo es que salga del
error, abandone a esos predicadores que enseñan el rapto y obedezca el evangelio de
Cristo, porque aquellos que siguen a los falsos maestros también se perderán, irán al
infierno. No permita que su conciencia anestesiada le prive de ver la verdad. La Biblia
es la fuente y base para conocer la voluntad de Dios, haga caso de ella, respétela, el
temor de Dios consiste en respetar su Palabra. Aquellos que no temen torcerla no
respetan a Dios.
La venida del Señor será única, será visible y audible. ¿Es esta la que usted está
esperando? Porque esta es la que enseña la Biblia.
Por Javier Barajas Jiménez.
www.apocalipsis.idcyanez.com

1 comentario:

Technoman dijo...

1 Tesalonicenses 5:2 dice; El día del señor vendra como ladron en la noche( Los ladrones llegan en secreto)en el cap. 4:17 dice y le recibiremos en las nubes( no en la Tierra)

¿ACASO LA PALABRA DE DIOS MIENTE?